L'Arrel | Reproducción asistida
Información sobre infertilidad, reproducción asistida, inseminación artificial y de la fecundación in vitro.
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Reproducción asistida

Queremos ser papás. Dejamos de utilizar métodos anticonceptivos para lograr nuestro deseo. Estamos felices porque hemos tomado una decisión muy importante que va a cambiar nuestras vidas y nos invade la impaciencia por que llegue ese momento.

Pasan los meses, los años. Todo sigue igual. En los test de embarazo nunca aparece un positivo.

Parece que ahora todo el mundo ha decidido quedarse embarazada y lo consiguen antes que yo. Qué pasa?

Nos empezamos a derrumbar, nos traiciona la ilusión y se apodera de nosotras la frustración.

No puede ser… Acudimos a nuestro ginecólogo y, después de muchas pruebas, nos confirman que hay alguna causa justificada que nos complica el quedarnos embarazadas de forma natural.

Porque nos tiene que pasar a nosotros? Impotencia, rabia, tristeza… Tranquilos, respira… Existen alternativas para conseguirlo, no hay que desanimarse!

Nos derivan al centro de infertilidad o reproducción asistida. Nos hablan de la inseminación artificial y de la fecundación in vitro. Toca plantearse algo.

Sí, es verdad, todo lo que implique tener que esperar más tiempo para poder conseguir aquello que tanto deseas, parece un mundo. Pero todo llega y, para ello, es importante recuperar la ilusión y las ganas de continuar luchando.

Es muy importante saber la causa principal por la que una pareja no consigue concebir un embarazo y, a partir de aquí, junto con los consejos del profesional sanitario experto en infertilidad, debemos decidir.

Existe una primera opción que es la inseminación artificial. El tratamiento es más sencillo y menos agresivo que una FIV (fecundación in vitro) pero las probabilidades de éxito son considerablemente más bajas.

La inseminación artificial consiste en preparar el cuerpo de la mujer para conseguir las fases tres y cuatro del ciclo menstrual: una ovulación correcta y la preparación del revestimiento uterino para recibir el futuro óvulo fecundado. Esto se consigue a partir de un tratamiento hormonal pautado por el especialista que te hace el seguimiento.

Por otro lado, el semen de la pareja o donante, también ha pasado por un proceso de preparación por centrifugado en laboratorio, con el fin de mejorar la movilidad de los espermatozoides

Una vez superado el tratamiento y conseguido el resultado esperado, introducen los espermatozoides en la cavidad intrauterina. De esta manera, se acorta la distancia que separa al espermatozoide del óvulo y se facilita el encuentro entre ambos. En el caso de que alguno de los espermatozoides consiga fecundar el óvulo, se habrá logrado esta primera fase. Pero aun queda la segunda parte, ahora toca que, el óvulo fecundado, se implante correctamente en la pared del útero que también ha sido preparada previamente mediante el tratamiento hormonal.

Si estas dos fases son superadas, la inseminación habrá sido exitosa. En el caso de que alguno de los dos procesos falle, el embarazo no tendrá lugar.

Por otro lado está la fecundación in-vitro, que consiste en seguir igual un tratamiento hormonal pero, en este caso, en dosis superiores y con medicación extra. La finalidad es preparar el cuerpo de la mujer para que el ovario haga madurar el máximo de folículos pasibles para, posteriormente, mediante una punción folicular, poder extraer el máximo número de óvulos. Esta punción se realiza en quirófano bajo anestesia y requiere unas horas de reposo a posteriori.

En laboratorio, estos óvulos extraídos serán fecundados por los espermatozoides, también habiendo pasado por un proceso de selección y centrifugado.

Existen dos maneras de que los espermatozoides fecunden el óvulo. O bien mediante la FIV convencional, o bien por ICSI (micro inyección espermática). Esto es una variación más específica que consiste en introducir cada uno de los espermatozoides dentro de los óvulos conseguidos mediante una inyección intracitoplasmática para asegurar la fecundación. Por lo que ya solo tenemos que dejar transcurrir de 2 a 5 días para la transformación de los óvulos fecundados en embriones.

Con el resultado final, se procede a la transferencia del embrión en el cuerpo de la mujer y solo hay que esperar a que se implante en la pared del útero y siga con su desarrollo. Si este único paso natural es logrado, habremos conseguido exitosamente ese embarazo tan esperado.

Tanto una opción como la otra nos parecen interminables, parece que no va a llegar nunca ese positivo… Pero hay que ser paciente y saber encontrar el punto de vista positivo de todo.

Este no es un proceso fácil y natural, pero puedes hacer que sea igual de bonito y emocionante. Te va a hacer vivir experiencias inolvidables. Experiencias que pueden parecen frías y crueles, pero no lo son. Es el proceso que va a cumplir tu deseo más preciado.

Así que hay que saber disfrutar de cada una de esas vivencias por duras que parezcan en el momento, para después recordarlas con felicidad.

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