L'Arrel | Quiero ser como tu
Si queremos que nuestros hijos sean respetuosos, amables, sinceros, humildes… Cal que seamos legales y transparentes, debemos tratarlos de igual modo a ellos y comportarnos igual con el resto. Si no queremos que griten, no gritemos nosotros. Si no queremos que peguen, no peguemos nosotros. Si no queremos que hieran a los demás, no hiramos nosotros.
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Mamá / papá, quiero ser como tu

Queremos que nuestros hijos sean los mejores, que destaquen sobre los demás, que aprendan de todo lo antes posibles para labrarles el mejor futuro. Pero, es exactamente lo que necesitan? Esta es la causa que nos hace actuar de manera forzada a la hora de educarlos.

Que es de los valores? No deberíamos centrarnos más en transmitírselos desde el respeto, el cariño y la sinceridad? No nos damos cuenta que ellos son nuestro reflejo. Observar, asimilar y aprender del día a día es lo que les hace formarse. Motivo principal por el que no nos vale actuar con dos papeles.

Si queremos que nuestros hijos sean respetuosos, amables, sinceros, humildes… Cal que seamos legales y transparentes, debemos tratarlos de igual modo a ellos y comportarnos igual con el resto. Si no queremos que griten, no gritemos nosotros. Si no queremos que peguen, no peguemos nosotros. Si no queremos que hieran a los demás, no hiramos nosotros.

En ocasiones, inconscientemente, perdemos los papeles. La paciencia es un factor muy importante a tener en cuenta por lo que tenemos que aprender a controlar la ira y saber afrontar las peores situaciones con calma y respeto. Hacerles entender las cosas desde un punto de vista lógico y coherente para ellos es mucho mejor que el castigo no crees? Que es lo que funcionaria mejor con nosotros mismos? Pongámonos en situación:

Todos tenemos momentos de rabia que nos desbordan y lo terminamos pagando con el mundo. En estos momentos que es mejor? Que alguien sepa entenderte, hablarte, relajarte y hacerte ver de nuevo las cosas más claras. O que la persona a la que amas venga a darte lecciones, broncas y encima te propine dándote la espalda como castigo?

Cuando ellos tienen una rabieta es su manera de demostrar al mundo que está en disconformidad con algo y no saben gestionar ese sentimiento de rabia de otra manera. Pero nosotros sí, y hemos de ayudarles a que ellos también lo aprendan. Pero cómo? Actuando como ellos, cabreándote y gritando? O calmándolos y dialogando?

Según sea nuestro comportamiento así será el de nuestros hijos. Pero para ellos hemos de ser conscientes y actuar sobre una realidad y no sobre un papel. Por eso, en muchas ocasiones, primero deberíamos indagar en nuestro interior y reeducar nuestro yo.

No os habéis encontrado nunca con situaciones similares a esta?

– No tienes que decir mentiras, engañar está mal, hay que decir siempre la verdad… Pero después somos nosotros los primeros que escondemos verdades e incluso que les decimos pequeñas mentirijillas a ellos. Como cuando se encaprichan de algo y les decimos:

– Ahora no, después te lo compro.

Pero ese después nunca llega…Nosotros no lo tenemos en cuenta pero ellos se sienten engañados aunque muchas veces no nos lo demuestren. No es mejor encontrar 2 minutos para darles una explicación y decirles la verdad? Tal y como nos gustaría que hicieran con nosotros. Con una explicación clara y concisa basta, no hacen falta grandes argumentos.

– Hoy mamá no puede comprártelo, un juguete no es siempre lo más divertido, te propongo inventarnos juntos un juego.

Con esto, además de una explicación, le estas dando un razonamiento y les estas ofreciendo algo mucho más valioso para ellos, pasar un rato con MAMÁ o PAPÁ. De tal manera que, así, ellos quedan conformes, les ayudas a comprender y les transmites unos valores muy importantes que poco a poco irán interiorizando y harán de esa personita una gran persona.

Somos sus referentes, ellos nos admiran y siempre van a querer seguir nuestros pasos para lograr ser como nosotros. Así que, debemos ser la persona que queremos que sean ellos.

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